Convierte las quejas en agradecimiento

El desafío de la semana: Convierte las quejas en agradecimiento

Es fácil desanimarse cuando nos centramos exclusivamente en lo que va mal. Más joven, era experta en pensamiento negativo y en imaginar los peores escenarios posibles. Si soy sincera, a veces sigo siéndolo.

Mi pobre madre siempre intentaba que viera el lado positivo de las cosas. Antes de salir de casa, me hacía repetir varias veces: «Me siento sana, me siento feliz, me siento de maravilla». ¡Cómo odiaba eso!

¿Otras que me hacía? Cada vez que me quejaba de tener que lavar los platos, ella decía: «Gracias por estos platos sucios; tienen una historia que contar. Mientras algunas personas pasan hambre, nosotros comemos bastante bien». Aquello me sacaba de quicio, pero, en retrospectiva, reconozco que esas cosas realmente me ayudaron a cambiar mi mentalidad. Ahora puedo encontrar algo positivo en la mayoría de las situaciones, aunque sea algo muy pequeño. Aquí tienes algunos ejemplos, no necesariamente míos:

Tengo un auto pésimo… Tengo un auto

Mi trabajo es estresante… Tengo trabajo

Tengo muchos problemas de salud… Sigo respirando

Mis hijos me vuelven loca… al menos no tengo los hijos de aquella otra persona (jajaja)

«La felicidad llega cuando dejamos de quejarnos por los problemas que tenemos y damos gracias por todos los problemas que no tenemos» —Thomas S. Monson.

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